Escribir espontáneamente textos que no se basan en la estética literaria ni expresan historias o líricas de ningún tipo más que pensamientos, reflexiones, opiniones o cotidianeidades, no es lo que prefiero aunque de alguna manera u otra resulta bien.
Es por eso que estoy escribiendo otro escrito que pasaré a exponer en otra entrada.
Si tantas ganas, tanta fe, tanto empuje y claridad tenés: ¿es realmente necesario expresarlo egocéntricamente?
Aquellos que te quieren ver mal, que te quieren voltear y no pueden porque vos sos más fuerte ¿Leen lo que escribís?¿Se preocupan por lo que pensás? No soy uno de ellos pero interpreto que no.
La palabra es libre, el aire es gratis y la expresión es buena. Ahora ¿Es lo que realmente pensás?¿O simplemente estás forzando tu vanagloriada fortaleza moral en textos irresolutos, sin destinos claros, sin el orden y la prolijidad adecuada para el entendimiento de gente que le importaría?
Haz de ti lo que te plazca, no me voy a oponer. A vos no te importaría y sobretodas las cosas a mi no me interesaría.
Seguro que no leerás estas palabras. Si alguien se siente identificado quédese tranquilo pues nada de lo dicho aquí va más allá de lo dicho aquí.
Simplemente eso, la improvisació y la espontaneidad para reflexionar acerca de esta nimiedad.
Tranquilo. Yo sé qué tengo que hacer, y no me hace falta enrostrarselo a nadie.