24.9.10

Un tren sale de la estación A con dirección a la estación B a una velocidad constante de 70 km/h. Al mismo tiempo, otro tren sale de la estación C con una velocidad constante de 60 km/h.
La distancia de la estación A a la estación B es de 4 km.
La distancia de la estación C a la estación B es de 5 km.

El señor X viaja a bordo del tren que salió de la estación A con un pensamiento constante que implica llegar rápidamente a la estación B.
La señorita Y viaja a bordo del tren que partió de la estación C con un rítmo cardíaco ascendente ya que el paradigma espacio-temporal en que se ve inmerso le impide llegar a tiempo a la estación B.

El tren A llega a la estación B con el señor X a bordo a las 17:45 pm.
El tren C llega a la estación B con la señorita Y a bordo aproximadamente 1,20 minutos más tarde.

El señor X ha esperado 1 minuto sentado contra la pared de la estación mirando a la virgen que luce rodeada por unas flores marchitas que que junta las manos en la vitrina de la estación al otro lado de las vías. A pesar de su ateísmo, intenta atraerla como cómplice para que el tren C llegue a tiempo y a bordo llegue la señorita Y.
La señorita Y espera parada frente a la puerta automática de la formación que se dé la inminente detención en la estación B. Mira su reloj reiteradas veces y se muerde los labios mientras imagina e idealiza al desconocido señor X. Mira una estampita de Jesucristo que un joven le ha dado a cambio de unas monedas. Su escasa pero existente creencia la hace llevarlo hacia sus labios y cerrar los ojos mientras el tren se detiene.

El señor X se incorpora en la soledad de la estación aquel sábado de verano.
La señorita Y da un paso al frente y sale del tren para sumergirse en la compañía de un alma solitaria.

El tren C continúa su recorrido hacia la estación A a una velocidad de 60 km/h levantando papeles de diario y vasos descartables a su paso. Detrás de él se aloja la esperanza del señor X y la ansiedad de la señorita Y.
Ambos se miran solos de lado a lado de la estación. Él esboza una sonrisa al tiempo que ella lanza una tímida risa y lo mira alegre. Sus ojos se dirijen al paso a nivel y hacia allí se dan camino.
Un perro sucio ladra unas veces que despiertan al corpulento empleado del ferrocarril que duerme tras la ventanilla de la boletería.

22.9.10

Si quieren conocer mi personalidad, hablen conmigo. No me busquen en una página.
Si quieren saber cómo estoy, pregúntenme. No se pongan a analizar entradas.
Si quieren decirme algo, díganmelo. No escriban indirectas que quizás ni lea.
Si quieren putearme, háganlo de frente. No sean pelotudos.


Ahora, si quieren leer lo que escribo. Ahí sí, fíjense acá.

20.9.10

Mi físico implosionó el día de hoy.

Sin ánimos de alardear, la semana pasada fue realmente agetreada puesto que no estaba en mi casa en todo el día y volvía a la misma no antes de las 22hs.
Realmente me agradón mucho la semana pasada, fue fructífera en muchos sentidos, pero todo tiene un costo y yo lo pagué el día de hoy.

No me arrepiento de mi semana anterior (tal vez sí de lo que comí) y la repetiría si así fuese necesario. Sé que lo será en algún momento.

Por ahora nada más.

18.9.10

Buscábanse frente a frente en el medio de la nada. Sus amores esperaban lejanamente desentendidos.
Cara a cara, recorríanse y mirábanse a los ojos mientras sus dientes oprimían sus secos labios. Nada parecía  motivarlos pero solo faltaba un movimiento para que sucediese lo que ambos deseaban. Pero estaban allí, esperando la nada.
Los amores acercaríanse para luego volver a su lugar y dejarlos boca a boca nuevamente. En tanto, ellos solo acercábanse más y más.
Ella había dado un paso atrás, él sólo seguía ahí. Nunca habían dejado de mirarse. Una mano acercose tímidamente hacia el rostro ajeno. Lentamente, ambos dieron pasos hacia delante, trenzáronse sus dedos y pudieron sentir la acelerada presión sanguínea en sus antebrazos.

Ellos están aún ahí. Quizás nunca dejen ese lugar. Quizás solo la mutua felicidad los haga empezar a caminar.


 

3.9.10

Gasté aproximadamente 750 pesos en indumentaria. ¿Está bien? NO, no lo está. Pero era necesario y representó récord de gasto en ropa desde que tengo uso de razón.

No lo hago habitualmente pero voy a hacer algunos comentarios.

Lo que es la moda es motivo de muchas discusiones en lo que se dice sociedad actual. La moda comprende distintos estilos, pero cuando se habla de moda se refiere a las prendas de las marcas más reconocidas (esto conlleva a que esas prendas sean más caras) por cálculos económicos que, si bien me interesan, siempre me fueron dificultosos. Entonces: el que viste a la moda viste con ropa cara de marcas reconocidas. Pero: en realidad todo tipo de indumentaria es moda. Aquellos que se vanaglorian proclamándose en contra de la moda están quizá utilizando ropa que alguna vez marcó tendencia o que en ese mismo momento millones de personas que se proclaman en contra de la moda, están usando. ¿Diferente a qué? pregunto.  Los dark, los emo, los rollingas, los metaleros, etc tienen una moda particular, y no está mal, pero que no se hagan los locos. Los productos que utilizan también están producidos en masa por empresas tan o más grandes que las que producen los artículos de las marcas reconocidas.

Bien. Si te gusta usar ropa vieja, usala. Si te gusta usar ropa cara, usala (después fijate si no te convenía guardar esa cantidad de guita para algo más importante). Si querés estar en contra de todo y andar en bolas, está bien (pero te vas a cagar de frío).

Como no me gusta mucho lo que estoy escribiendo, lo voy a terminar acá y algún día, quizás más lúcido, lo continúe. Si alguien que me ve con una relativa frecuencia quiere plantearme algún tipo de discusión, la aceptaré y le diré que se encargue de hacerla pública para que yo no tenga que escribir de nuevo.

1.9.10

think, just think