La distancia de la estación A a la estación B es de 4 km.
La distancia de la estación C a la estación B es de 5 km.
El señor X viaja a bordo del tren que salió de la estación A con un pensamiento constante que implica llegar rápidamente a la estación B.
La señorita Y viaja a bordo del tren que partió de la estación C con un rítmo cardíaco ascendente ya que el paradigma espacio-temporal en que se ve inmerso le impide llegar a tiempo a la estación B.
El tren A llega a la estación B con el señor X a bordo a las 17:45 pm.
El tren C llega a la estación B con la señorita Y a bordo aproximadamente 1,20 minutos más tarde.
El señor X ha esperado 1 minuto sentado contra la pared de la estación mirando a la virgen que luce rodeada por unas flores marchitas que que junta las manos en la vitrina de la estación al otro lado de las vías. A pesar de su ateísmo, intenta atraerla como cómplice para que el tren C llegue a tiempo y a bordo llegue la señorita Y.
La señorita Y espera parada frente a la puerta automática de la formación que se dé la inminente detención en la estación B. Mira su reloj reiteradas veces y se muerde los labios mientras imagina e idealiza al desconocido señor X. Mira una estampita de Jesucristo que un joven le ha dado a cambio de unas monedas. Su escasa pero existente creencia la hace llevarlo hacia sus labios y cerrar los ojos mientras el tren se detiene.
El señor X se incorpora en la soledad de la estación aquel sábado de verano.
La señorita Y da un paso al frente y sale del tren para sumergirse en la compañía de un alma solitaria.
El tren C continúa su recorrido hacia la estación A a una velocidad de 60 km/h levantando papeles de diario y vasos descartables a su paso. Detrás de él se aloja la esperanza del señor X y la ansiedad de la señorita Y.
Ambos se miran solos de lado a lado de la estación. Él esboza una sonrisa al tiempo que ella lanza una tímida risa y lo mira alegre. Sus ojos se dirijen al paso a nivel y hacia allí se dan camino.
Un perro sucio ladra unas veces que despiertan al corpulento empleado del ferrocarril que duerme tras la ventanilla de la boletería.