
Es eso que está por encima de cualquier explicación futbolística, física, legal o de cualquier otro tipo.
Gimnasia es así. Es eso que nos hace feliz por el solo hecho de estar y de pertenecer a este increíble fenómeno humano.
Es lo que te llena cuando todo lo demás está vacio y lo que te inspira a seguir, a seguir porque se puede, porque se debe, porque sabés que si sos de Gimnasia nunca vas a estar sólo, que siempre va a haber alguien que comparta con vos esos pesares, esos dolores.
Es un algo que sobrepasa barreras lógicas y que se introduce en lo más profundo de los sentimientos concientes y subconcientes que pueda tener una persona.
Es la gente que nunca va a abandonar por perder un partido, que nunca se va a resignar, que siempre va a luchar hasta el final para obtener lo que desea, cueste el tiempo que cueste. Es eso que no necesita de incentivos materiales para demostrar que está ahí, que no se va a achicar y mucho menos desaparecer.
Es el que tiene todo en contra, el que sufre, el que espera, el que llora y el que ríe, el que siempre va a sostener esa bandera que muchos quisieran tener y que por falta de corazón no le da el cuero.
Es la muchachada, el barrio, la villa, el pueblo. Es el que sabe que tiene valores, y que deben ser defendidos. El que no se lava las manos, el que pone el pecho, el que se la banca.
Es eso que tenemos adentro, eso que representa lo mejor de un ser humano reflejado en un grito, en un llanto, en una bandera, reflejado en la multitud, en el amor, en la fidelidad.
Es eso que llevas en el corazón, es lo que te anima. Es lo mejor que podes hacer. Es lo que te indica que la vida vale la pena, que uno puede y debe ser feliz sin necesidad de copas, papeles o lujosos estadios.
Es una identidad, es nuestra identidad.
Gimnasia es eso
Gimnasia es eso que nadie puede entender