2.11.10

Editorial Sin Zonceras 2/11

El miércoles pasado, el pueblo argentino sufrió un duro golpe. Pasó a la inmortalidad uno de los más importantes líderes políticos que ha tenido la nación en las últimas décadas.

Néstor, el pingüino, el Lupo como le decían en su Santa Cruz natal, generó un período bisagra en la historia argentina, y quedó en lo más profundo de quienes apostamos por un país diferente, una patria nacional y popular.

Ese nefasto día, el país se colmó de jóvenes, trabajadores, jubilados, el movimiento nacional despidiendo a quien le devolvió la alegría de soñar con una nación más justa, más libre y soberana como lo entendió el General allá por el 45. Un pueblo que sufrió lo peor y que salió a apoyar la continuidad de este proyecto de país por el que todos abogamos encabezado por Cristina, su compañera, por una mujer que luchó junto a Néstor y lo seguirá haciendo. Lo seguirá haciendo con el respaldo de su juventud, de esa juventud que forjó el ex presidente y que dejará todo en la cancha para dar una batalla muy importante contra aquellos que estuvieron en el 55, en el 76, y que hoy vuelven con los grandes grupos económicos. 

Hoy hacemos Sin Zonceras, uno más de esos espacios de debate e información popular que construimos gracias a este modelo, una más de esas nuevas unidades básicas que trabajan día a día para consolidar esa Argentina diferente.

 Hoy el programa empieza así, con el dolor que genera una pérdida y con las convicciones redobladas para seguir creando esa patria en la que creían los compañeros que ya no nos acompañan, pero que siguen presentes en los corazones del pueblo argentino.