1.12.10

Este texto se escribe espontáneamente ante el descubrimiento de la gran cantidad de semanas durante las cuales el blog no ha sido actualizado.
Entonces:


El cielo

Hasta donde sabemos que no sabemos, sería una especie de cúpula gigante llena de nubes donde los ángeles se aburren y se llevan bien con las ex-personas que en tierra fueron sus enemigos. Algunos tocan el arpa, otros le chupan las medias a Dios que se aunque sea tiene una actividad medianamente útil como es entrometerse en la vida de los que estamos vivos a través de sus enviados (papas, curas, monjas, cableoperadores, gerentes, etc). 
Curiosamente, todos poseen el cuerpo que poseían cuando tenían unos 30 años, sin arrugas, bien afeitados, relativamente maduros y con mucha vida por vivir. Uno se prgunta por qué no tienen la forma que tenían al morir (octagenarios que necesitan asistencia y que solo están vivos para recordarnos la debilidad de la especie humana). Creemos que adoptan nuevamente una forma relativamente sana pues sino el cielo sería una especie de geriátrico gigante donde Jesús solo sería un muchacho de barba que escucha las interminables historias de los ancianos.
En la entrada al cielo se encuentra San Pedro. Este santo supuestamente perimite o no la entrada al reino de Dios. Es decir, un portero celestial que actúa en forma de patova que te tiene re fichado ya que antes de ir a laburar ahí, ha dejado cámaras de seguridad por todo el mundo. (Si estás leyendo esto, ya has sido observado por Peter y te podés ir olvidando de dormir en una nube o tomar sol bajo una sombrilla con Michael Jackson).
"Bienaventurados los pobres, pues de ellos será el reino de los cielos."
Muy bien, entonces por eso mientras estén vivos hay que tratarlos como basura. Claro, ahora bardeemoslos total tienen toda la eternidad para ellos. Pero, ¿existe el cielo?