Encuentrome seguido con cantidad no pequeña de jóvenes que ante la pregunta básica y fundamental para el análisis de la personalidad de "¿De qué cuadro sos?", la respuesta tiene un enlace como "...pero antes era de..."
Entonces, tanta gente ha de modificar su elección primera, incluso más de una vez. Esto deja en evidencia, admás de que la misma adolescencia tiene estas características, que no se posee una cultura férrea ante la defensa de ideales en una gran cantidad de casos.
Si se ha de pasar por Boca, luego caer en Independiente, y finalizar en River, de qué hablamos cuando decimos "ser hincha". La fidelidad que seguramente ni siquiera se tiene ante las adversidades, se vuelca totalmente en forma directa al simple y tajante "cambio de club".
Otro aspecto curioso, pero bajamente inteligente (por lo menos para mí, claro está) es la negación de aquellas modificaciones. Ante el cuestionamiento basado en el conocimiento real de la persona se recibe algo así como "Mentira, yo siempre fui de...".
Mi cosmovisión acerca de la pasión y las elecciones partidarias es bastante férrea como se ha intentado demostrar en este espacio cibernético, pero quizás por eso, quizás por el aburrimiento o, seguramente, una mezcla de ambas, lo planteo ante el que este leyendo (al cual agradezco que haya llegado a este punto final).