25.9.11

Suenan la guitarra de Skay, la voz del Indio. Sabe quién sea aquel que ha dado reproducción a los Redondos en aquella mañana.
Desacomodadas las sábanas y en el piso las almohadas, esquivánse prendas arrugadas para salir de la habitación. Las ventanas abiertas de par en par dan paso a un encandilante sol que enceguese la mirada. La brisa enfría el cuerpo que, desnudo se abre paso tambaleante hacia la cocina.
Vacías las botellas, solo agua reposa en la heladera. Los platos sucios atraen moscas que molestan pero que no son espantadas, solo son eludidas con la cabeza.
Mucho es el tiempo que se tarda en apartar los ojos de la nada. La mirada perdida no genera un centro de atención, el mismo aún no ha sido encontrado.
El griterío de los vecinos ataca el rockandroll que se ha detenido hace unos minutos. Investígase el motivo del suceso, luego de varios momentos de desatención. La música no es recuperada. Solo el colchón, roto, hediondo, vuelve a albergar al cuerpo desnudo que poco a poco retoma el sueño.