27.5.10

Escribiendo para no morir. Así lo dijo Ray Bradbury.

Inventando cosas, copiando otras, recordanto las demás. Tratando de que sea lindo, de que está bueno. No es verdad que uno sólo escribe para expresar sus sentimientos. Si yo escribo, quiero que les guste. Sino no estaría plasmando mis verdaderos sentimientos de ser un buen escritor.

Es cierto, a veces priorizamos la estética de las palabras pero no le damos el verdadero contenido que se merecem , y que se merece el lector. Lo comparo entonces con la música: la música electrónica podrá gustar, pero uno la escucha, baila, la entretiene y después se la olvida. Ustedes dirán yo no me acuerdo los cuentos que leí cuamdo era chico. Pero te acuerdes o no, esos cuentos te formaron y te llevaron a tal o cual camino. Uno no ve los cimientos de un edificio, ni siquiera repara en ellos, perfiere mirar la cúpula o los vidrios exteriores. Pero si esos cimientos no estuvieran, nada sería posible.

Sin intención de parecer un artículo de Bernardo Stamateas, prosigo.

Se puede leer cualquier cosa. Te pueden recomendar muchas cosas. Pero el mejor libro de todos es realmente el que más te halla gustado. No el que vendió más copias. Porque al final, el que se introduce en la lectura tiene un análisis sobre el texto. Yo sé si me gusta o no, no el boludo que hace críticas en el diario. Yo conozco una persona que no le gustó para nada El secreto de sus ojos, y qué le voy a hacer. Está bien. A mí me gustó, a ella no, no nos vamos a matar por eso.


Escribiendo para no morir, porque me gusta, me divierte, me entretiene, me relaciona, para que les guste, para que les divierta, para nada: Escribiendo por escribir.

26.5.10

Esos días que te agarrás la cabeza. Que decís me quiero matar. Pasó hace tiempo pero me taladra la cabeza. ¡Cómo pude ser tan boludo!

ya fue.. ya fue.. YA FUE LAS BOLAS!! no me digan más eso. Eso lo voy a decir yo cuando tenga ganas. 
Ya sé que va a pasar, pero eso todavía no sucedió. Y hasta que no suceda, hay pocas  cosas que me lo puedan hacer olvidar. No está cerrado. o peor, LO ESTÁ Y YO NO LO PUEDO ADMITIR.

Lautaro, te estás yendo a la mierda. Es verdad. No lo puedo controlar. No ME puedo controlar.

 

ya pasó. ya fue. Bah.. ya no sé 


24.5.10

No tengo valor para concentrarme


Martina Larumbe

La verdad que después de mucho tiempo, las cosas salieron muy bien.

No puedo pedir mucho más. (Sólo algo que no voy a comentar)


este fue un pequeño comentario feliz :)

20.5.10

Where it began
I can't begin to knowin'
But then I know it's growing strong

16.5.10

Ojalá que la aurora no dé gritos que caigan en mi espalda.

Ojalá que tu nombre se le olvide a esa voz.

Ojalá las paredes no retengan tu ruido de camino cansado.

Ojalá que el deseo se vaya tras de tí,

a tu viejo gobierno de difuntos y flores.


ahora más que nunca  Ojalá - Silvio Rodríguez



12.5.10

mmmmm

no quiero cumplir años

7.5.10

Hoy me llamó Antonino Spilinga (gran arquero que atajó en Boca, Argentinos Jrs., estudiantes y la Selección; y es mi entrenador de arqueros) para preguntarme por un problema físico. 

Luego de eso, se nombró (no me acuerdo por qué) a Gimnasia. Entonces yo le digo:

- Ah! yo soy hincha de Gimnasia.

Y su respuesta le da sentido a este texto:

- Ah mirá vos. CUANTA GENTE QUE LLEVAN EH. Me acuerdo que una vez estaban pelando el descenso con Argentinos y fue impresionante la gente que vino. 

A una figura como Nino lo primero que me dice cuando aparece Gimnasia es eso: CUANTA GENTE! No me dice "ehh no ganaron nada y esas cosas"
A ver si se dan cuenta

A Gimnasia lo hace grande su gente

6.5.10

es la vida que me alcanza

3.5.10

Cuando era chiquito, jugaba con los autitos a fricción que seguramente al poco tiempo de comprados iban a morir aplastados por mi propio pie o tragados por alguna rejilla mal cerrada.

Pero uno no murió, se escapó. Me excedí en llevarlo hacia atrás y salió demasiado hacia adelante.
Entonces lo seguí. Me llevó por todos lados, vi muchas cosas, perdí otras en el camino, conocí muchas personas (algunas hermosas, otras detestables), en fin: formé una vida, buena o mala, coherente o no, interesante o aburrida, dichosa o penosa, una vida.

Pero quizás lo más interesante es que el pequeño juguetito a fricción no se estaba yendo a ningún lado, se había quedado trabado debajo del ropero, mi vieja lo encontró y lo puso en una caja. Entonces dejé de seguirlo, pero no cesé mi andar porque me interesaba más ver qué iba a pasarme, que conocer qué le iba a suceder al autito.

Hoy encontré ese autito. Entiendo ahora que mi verdadera búsqueda no era seguir un objetivo sino el ver cómo se forma.
El juguetito se había atascado y yo seguí seguí derecho. Creo que mal no me fue.

Tal vez por curiosidad lo tire de nuevo, a ver cómo (lo) sigo.