16.5.10

Ojalá que la aurora no dé gritos que caigan en mi espalda.

Ojalá que tu nombre se le olvide a esa voz.

Ojalá las paredes no retengan tu ruido de camino cansado.

Ojalá que el deseo se vaya tras de tí,

a tu viejo gobierno de difuntos y flores.


ahora más que nunca  Ojalá - Silvio Rodríguez