17.1.11

19, 21 , ¡24! Exceso de sinceridad, así se resume -una vez más-. Todo se desvanece ante la realidad tan sorprendente como cierta.
No faltaba nada, el trabajo estaba echo. Pero el alcohol no la pudo hacer olvidar del dato de mi edad. Quizás si su hermano fuese unos años menor, quizás si hubiese tomado un poco más de Fernet, tal vez si su amiga catalana hubiera estado presente, o simplemente si aquella vez que nos conocimos le hubiese mentido, en lugar de alardear de mi corta e hipócrita minoría de edad.