17.1.11

Cuando la nada acecha, el todo aparece. Mentalmente, creamos una infinidad de objetos personas y lugares que sabemos que allí, en la nada, no vamos a encontrar.
Los caminos se aparecen por doquier, pero solo seguimos uno, que generalmente creemos nos va a llevar a ese todo imaginado. A veces llegamos, respiramos aliviados con la certeza de que está presente todo eso que imaginamos, y a veces solo continuamos ese viaje por la interminable nada. Pero seguimos porque confiamos en nuestras invenciones surgidas de la desesperación.