Propongo entonces hacer un raconto (faaaa) de lo que pasó a principios de este año.
Tuve un 15 y desde ahí comenzaron a contarse los 3 días que duró la primer relación del año.
El hijo de puta de Redrado no quería dejar usar las reservas para pagar la deuda. Al boludo lo rajaron, llegó la gran economísta Marcó del Pont y él escribió un libro que nadie leyó para luego inventar un romance con Luciana Salazar.
Me fui de vacaciones a Neuquén e hicimos algo que no hacíamos hace tiempo que fue irnos a otro lugar además de Neuquén. Pasamos un par de días en San Rafael, hice cool river, tirolesa y rafting. Este último me valió la pérdida de una ojota del par que me había comprado mi vieja hacía un día y también me valió una cagada a pedos de su parte.
La vuelta nos costó bastante plata, así como la ida.
Reiniciaron los entrenamientos y nos encontramos con un técnico y un profe nuevo. Y también me di con un nuevo gran arquero al que no le pude sacar el puesto durante el año.
La pretemporada sacó lo mejor y lo peor de nosotros, ya que la hicimos en doble turno bajo el calor más profundo que he sentido hasta ahora.
El año siguió, pasó de todo. Pero eso no es lo que respecta a esta entrada tan mal escrita pero que debía hacer debido a que estoy perdiendo agilidad tanto lectora como escritora y mi futuro trabajo me implica tenerla.