30.12.10

El año termina. Cuando el año termina, empiezan los balances, lo bueno, lo malo. Dentro de esos balances nadie incluye lo bueno y lo malo que sucedió en enero, puesto que nadie lo recuerda.
Propongo entonces hacer un raconto (faaaa) de lo que pasó a principios de este año.

Tuve un 15 y desde ahí comenzaron a contarse los 3 días que duró la primer relación del año.
El hijo de puta de Redrado no quería dejar usar las reservas para pagar la deuda. Al boludo lo rajaron, llegó la gran economísta Marcó del Pont y él escribió un libro que nadie leyó para luego inventar un romance con Luciana Salazar.
Me fui de vacaciones a Neuquén e hicimos algo que no hacíamos hace tiempo que fue irnos a otro lugar además de Neuquén. Pasamos un par de días en San Rafael, hice cool river, tirolesa y rafting. Este último me valió la pérdida de una ojota del par que me había comprado mi vieja hacía un día y también me valió una cagada a pedos de su parte.
La vuelta nos costó bastante plata, así como la ida.
Reiniciaron los entrenamientos y nos encontramos con un técnico y un profe nuevo. Y también me di con un nuevo gran arquero al que no le pude sacar el puesto durante el año.
La pretemporada sacó lo mejor y lo peor de nosotros, ya que la hicimos en doble turno bajo el calor más profundo que he sentido hasta ahora.

El año siguió, pasó de todo. Pero eso no es lo que respecta a esta entrada tan mal escrita pero que debía hacer debido a que estoy perdiendo agilidad tanto lectora como escritora y mi futuro trabajo me implica tenerla.

29.12.10

Sí, se hace problema por todo. Un ínfimo comentario escrito por algún desconocido de algún curso desconocido es ya un motivo para generar un revuelo comunicacional. Todo tiene que ver con ella, o con sus seres queridos.

También tiene esa manía de ver todo con el lado pesimista (no soy un extremista del optimismo, trato de ser racional pero ella me supera). Es difícil, pero a veces logramos hacerla ver el futuro color rojo claro (nunca rosa, jamás).

Es fea, horrible. Es la mujer con menos gracia del mundo. Nunca está ni estará satisfecha con su realidad física que se opone diametralmente a sus comentarios que tan estúpidamente humildes, no logran restarle su verdadero valor.

Siempre tiene algo que hacer, así sea 27 de diciembre, siempre hay un curso, una clase, una salida, que tiene que estudiar, que tiene que pelearse con los viejos.

Tiene una gran capacidad para retrotraerse a problemas pasados, pisados. Los realza, los recrea. Aún no sé cómo lo hace, pero para ella ningún problema está cerrado.


La verdad que tiene muchos problemas. Y como mencioné anteriormente, muchos se los crea ella.


Pero cuando ves esa sonrisa, la escuchás reír, cuando se enoja, cuando llora, cuando te habla desesperada porque la profesora de biología la mira, cuando te mira y se da cuenta lo que te pasa, te mira seria sabiendo que pronto vendrá un estallido humorístico, cuando le habla a la nada y se queja de todo, cuando se babea por los muchachos y hay que andar fijándole el centro nuevamente, cuando salta de alegría ante un ejercicio bien resuelto. Cuando la ves llegar. Cuando la escuchas hablar. Cuando sabés que es tu amiga.


Cómo no la vas a querer.




Feliz cumple. Las palabras sobran.


21.12.10

Hoy ha comenzado el verano. Es un fenómeno cósmico y natural que produce que la gente de este hemisferio tenga mucho calor entre el 21 de diciembre y el 20 de marzo.

No voy a cometer la nimiedad de insultar a esta estación puesto que nada puedo hacer para evitar su llegada ni su impacto climatológico (por lo menos, no voy a hacerlo públicamente).
Pero sí voy a manifestar mi gran desagrado por la agobiación constante y sonante y por el profunda repugnancia hacia el maldito fenómeno físico-químico que produce que durante mis viajes en colectivo quede adherido al respaldo del asiento de cuero negro recalentado por el sol y previamente empapado en sudor por algún otro pasajero que sufrió el mismo fenómeno.

O me pelo, o me mudo a Europa a putear al frío.

11.12.10

Escribo esto con el único objeto de no abandonar el espacio, pues los triperos no abandonamos.

No es algo interesante a menos que usted, lector vea algo que le llame la atención. En ese caso, me sorprenderé, agradeceré y lo felicitaré por su capacidad extraordinaria para que de un texto tan insulso e intrascendente como este, saque algo positivo.

Continúo improvisando (no sé por qué, ya que podría tranquilamente copiar y pegar alguna tontería en vez de aburrir a la gente con este escrito) sin pensar en nada de lo que pasa en mi vida personal y tratando de imaginar algo que realmente interese. Me doy cuenta que hay muchísimas cosas pero que no tengo la voluntad de ponerme a exponerlas.

A ver. Voy a escribir alguna estupidez espontánea (usted dirá "eso lo venía haciendo desde que empezó la nota" y tiene razón, pero me refiero a algo espontáneo con un contenido que no sea el explicar lo que escribo al mismo tiempo que lo escribo).
Entonces:
Hay una pared en mi habitacióm que luce particularmente vacía. Todas poseen algún afiche, ya sea político o futbolero pero algo. De hecho no es una pared sino la mitad superior de una pared en la que luce colgado un collage muy bonito realizado por mis padres hace años.

Ahí termina mi espontaneidad con contenido para volver a una espontaneidad que solo pretende dar un cierre al divague que ha tenido que aguantar desde que hizo click en este blog.

Sé que leyó hasta este punto solo para encontrase con algo que sienta que gastó tiempo en algo que lo vale.
Pero no. Llegó hasta este punto para solo entontrarse con una sola y triste palabra a la que yo me opongo a utilizar pero que la usaré en esta ocasión solo para poder contextualizar este último párrafo.


Fin

1.12.10

Este texto se escribe espontáneamente ante el descubrimiento de la gran cantidad de semanas durante las cuales el blog no ha sido actualizado.
Entonces:


El cielo

Hasta donde sabemos que no sabemos, sería una especie de cúpula gigante llena de nubes donde los ángeles se aburren y se llevan bien con las ex-personas que en tierra fueron sus enemigos. Algunos tocan el arpa, otros le chupan las medias a Dios que se aunque sea tiene una actividad medianamente útil como es entrometerse en la vida de los que estamos vivos a través de sus enviados (papas, curas, monjas, cableoperadores, gerentes, etc). 
Curiosamente, todos poseen el cuerpo que poseían cuando tenían unos 30 años, sin arrugas, bien afeitados, relativamente maduros y con mucha vida por vivir. Uno se prgunta por qué no tienen la forma que tenían al morir (octagenarios que necesitan asistencia y que solo están vivos para recordarnos la debilidad de la especie humana). Creemos que adoptan nuevamente una forma relativamente sana pues sino el cielo sería una especie de geriátrico gigante donde Jesús solo sería un muchacho de barba que escucha las interminables historias de los ancianos.
En la entrada al cielo se encuentra San Pedro. Este santo supuestamente perimite o no la entrada al reino de Dios. Es decir, un portero celestial que actúa en forma de patova que te tiene re fichado ya que antes de ir a laburar ahí, ha dejado cámaras de seguridad por todo el mundo. (Si estás leyendo esto, ya has sido observado por Peter y te podés ir olvidando de dormir en una nube o tomar sol bajo una sombrilla con Michael Jackson).
"Bienaventurados los pobres, pues de ellos será el reino de los cielos."
Muy bien, entonces por eso mientras estén vivos hay que tratarlos como basura. Claro, ahora bardeemoslos total tienen toda la eternidad para ellos. Pero, ¿existe el cielo?