Las relaciones humanas son diversas. Usted dirá "yo leo lo que escribe este imbécil y no me dice nada nuevo". Francamente tiene razón, pero igualmente continúo la idea.
Lo que pueda decir una persona de otra es uno de los comentarios que adquiere mayor cantidad de opciones adjetivacionales. Desde lo peor que pueda haber sido concebido alguna vez por la naturaleza o el designio de Dios, o la mejor combinación de genes y educación que un ser vivo a poseído jamás.
Entonces la realidad es que lo que le da veracidad o una posible consideración a dicha opinión, es la actitud e interpretación que le da el receptor a aquel mensaje. Un comentario negativo que proviene de alguien desconocido que no influye bajo ningún punto de vista en ninguna de las actividades que uno desarrolla, solo puede ser desalentadora si se lo toma con una importancia que no tiene.
Obviamente el hecho de que la actitud ante el comentario se el único factor aprovechable de las frases ajenas, es relativo. Si el que opina, tiene razones fundamentadas, un vínculo personal, laboral o simplemente cercano que influiye en el desarrollo satisfactorio de las actividades humanas propias, ese comentario personal bueno o malo debería ser tomado en cuenta.
Todo está en cómo te lo tomás, che.